• Escalares Velíferos

Nombre común: escalar, pez ángel. 
Nombre científico: Pterophyllum scalare (Lichtenstein, 1823) 



Clasificación: 
• Orden: perciformes. 
• Familia: cichlidae (cíclidos). 
• Subfamilia: cichlasomatinae. 




Biotopo: 
Es un pez amazónico, suele habitar en aguas ácidas o neutras, blandas y en lugares con poca corriente, aunque se han descubierto grupos de individuos de distintas edades en zonas de aguas más rápidas. Suelen preferir zonas con muchos troncos, piedras o vegetación, lugares dónde se esconden con rapidez a la menor señal de peligro. 




Distribución: 
Cuenca del Amazonas y ríos adyacentes. 




Esperanza de vida: Un máximo de 9 años, aunque con 7 ya se les considera viejos. 




Forma: 
Cuerpo aplanado lateralmente, redondeado en su contorno, con las aletas anal y dorsal mucho más desarrolladas que el resto en cualquiera de sus variedades y las ventrales casi filiformes se prolongan longitudinalmente casi hasta la misma altura de la aleta anal. Hoy en día (generalmente) son híbridos criados en cautividad, con lo que encontramos muy distintas variedades, tanto en color como en formas. Existe el salvaje que es similar al altum, con un fondo plateado y líneas verticales de color casi negro, en los juveniles son 7 líneas, mientras que en los adultos se convierten en 4; también los tenemos con aletas normales o de velo. 




Coloración: 
Desde la típica del salvaje hasta ejemplares totalmente negros o de muy diversos colores. 




Tamaño: 
Aproximadamente 15cm de largo, pero su altura es mayor; dependiendo del tipo de sus aletas puede ser de más de 22cm. 




Diferencias sexuales: 
Sólo evidentes cuando se hayan en época de reproducción cercana a la puesta, antes de ésta, cuando la hembra se encuentra preparada para comenzar a desovar muestra su aparato reproductor, de color rosado, redondo, como de un milímetro de grosor, una vez la hembra comienza a desovar el macho también descubre su espermiducto, más pequeño y terminado en punta. 




Acuario: 
Es aconsejable un mínimo de 40-50 litros por ejemplar, ya que no debemos olvidar que son cíclidos y, como tales, territoriales. Como hemos dicho gustan de zonas tranquilas, muy bien plantadas, con troncos para poder esconderse. Debemos tener en cuenta que los escalares son unos peces muy altos en comparación con su tamaño longitudinal y necesitan más espacio a lo alto en los acuarios ya que les gusta desplazarse también en sentido vertical. Debemos dejar grandes espacios libres para favorecer estas costumbres y permitirles nadar libremente. Personalmente, dado su comportamiento gregario y territorial no los tendría en acuarios de menos de 150 litros para 4-5 ejemplares adultos. 




Temperatura: 
Entre 24ºC-28ºC, para la cría deberemos subirla hasta los 30º. 




Agua: 
Ph entre 6,0 y 7,2 ; aguas blandas, hasta un Gh 10 máximo si queremos reproducirlo. 




Decoración: 
Troncos verticales, asemejando raíces, para que puedan nadar libremente entre ellos, piedras y vegetación suficiente. 




Alimentación: 
Son básicamente omnívoros y muy voraces, comen casi cualquier cosa. Les encanta el alimento vivo, pero aceptan de buen grado el seco o las escamas, si decidimos hacerles papilla debemos tener en cuenta añadir más pescado y eliminar la carne, también  un complemento vegetal. 




Comportamiento: 
Pez gregario y territorial, por lo que debemos mantenerlo en grupos de mínimo 4-5 miembros, igualmente debemos tener en cuenta que todos sean del mismo tamaño, ya que sino los más pequeños pueden ser acosados hasta morir de inanición o estrés. Ellos establecerán sus jerarquías y tendrán pequeños enfrentamientos que no serán importantes excepto en época de reproducción; en la que, si el espacio es muy ajustado podemos tener que llegar a separar a la pareja reproductora para evitar enfrentamientos duros con el resto de compañeros y habitantes del acuario. 

Aunque es bastante pacífico con el resto de compañeros del acuario comunitario debemos tener en cuenta que cualquier pez de menos de 5cm será considerado como comida, por lo que no es aconsejable mantenerle con neones, cardenales o similares, a no ser que hayan convivido desde muy jóvenes ya que se adaptan; aunque no sería de extrañar que, un día, siendo adultos, falte algún neón y no le encontremos por ningún sitio. 




Reproducción: 
Normalmente los primeros indicios de que se ha formado una pareja en nuestro acuario es que dos peces, que hasta ese momento estaban perfectamente integrados en el grupo, se vuelven ariscos con el resto; suelen elegir una parte del acuario y comienzan a limpiarla, al mismo tiempo que mantienen alejados al resto de habitantes, poco a poco ese “echar fuera” es más visible y agresivo, aunque por norma sea el macho el dominante, en ocasiones lo es la hembra, por lo tanto veremos que un miembro de la pareja es el que se ocupa con mayor ahínco de mantener lejos de su territorio al resto, mientras el otro se dedica a limpiar un lugar determinado para luego proceder a la puesta. 

Es en ese momento, como muy tarde, cuando debemos separar a la pareja si queremos que la puesta tenga éxito. Ya que, una puesta en un comunitario no llegará a buen término, aunque los padres se ocupen bien de ella el resto de ocupantes intentarán por todos los medios acabar con los huevos primero y con los alevines después. Éstos son defendidos por los padres si bien es cierto, que en casos de progenitores inexpertos o de carácter nervioso, lo más habitual es que los propios padres se coman la puesta al verse incapaces de atenderla. Se dice que para que, aunque los escalares son unos padres abnegados, les cuesta bastante aprender y suele ser a partir de varias puestas, cuando son capaces de sacar a los alevines adelante, siempre, por supuesto, que los coloquemos en un acuario de cría; ya que, como he explicado antes, el resto de habitantes o los propios padres al verse superados, darán buena cuenta de los huevos o los alevines, es como si dijeran “para que se los coman otros me los como yo”. 

Si queremos intentarlo debemos preparar un acuario de unos 100l. desnudo, con algo para que realicen la puesta, gustan de lugares bastante verticales para ello y suelen elegir los más limpios y extraños; si queremos facilitárselo lo ideal serán superficies limpias y lisas, un trozo de pizarra, una planta de hojas grandes… aunque no será raro que nos sorprendan con una puesta en el cristal o en el tubo del filtro (si se lo ponemos). Aunque para un acuario de cría no es necesario el filtro a mi me da más seguridad, lo pongo a la mínima potencia (utilizo filtros externos) y añado al sifón una esponja de las de los filtros de esponja para evitar que los alevines sean absorbidos, también me gusta añadir plantas flotantes, tanto para refugio de los alevines como para que me ayuden con la limpieza del agua. 

Normalmente en algún momento a lo largo de la tarde veremos como la hembra empieza a dar pasadas por el lugar elegido dejando huevos a su paso, tras un par de pasadas de ésta, será el macho el que empiece a fecundar los huevos y así transcurrirán los minutos, pasadas de la hembra, pasadas del macho… la cantidad de la puesta depende del tamaño y de la experiencia de los padres, suele variar entre los 200-800 huevos;  una vez terminado se ocuparán de ventilar adecuadamente los huevos e ir eliminando aquellos que mueran; esto se ve en que se vuelven blancos, si los padres no quitan esos huevos debemos ocuparnos nosotros, ya que sino se malogrará la puesta al contagiarse los hongos al resto de huevos. Aproximadamente 3 días más tarde nacerán los alevines, nos daremos cuenta porque seguramente desaparezcan del lugar de desove y pensemos que no queda nada, pero si buscamos adecuadamente acabaremos encontrándolos en el mismo lugar en que estén los padres. Estos cambios de lugar son bastante habituales. En estos primeros días no es necesario alimentarlos, aún consumen el saco vitelino que les durará unos 5 días más y comenzarán la natación libre. Es entonces cuando debemos tener Artemia preparada para empezar a darles de comer. 


Peces compatibles: 
En principio son compatibles con cualquier pez que necesite los mismos valores de agua y no le quepa en la boca. Peces  hacha, ancistrus, distintas variedades de loricáridos, tetra oblicuo, come algas siamés, aunque acostumbramos a tenerlos con neones y cardenales es posible que al llegar el escalar a su edad adulta empiece a verlos como comida y dé buena cuenta de ellos en cualquier momento. Hay que tener mucho cuidado con peces que, aunque compatibles por sus requerimientos de PH y dureza, sean agresivos y gusten picotear aletas de peces más tranquilos; como pueden ser los tetras cobre, barbo sumatrano, bettas, etc. 

Escalares Velíferos

  • Referencia: Escalar Velífero
  • Disponibilidad: En Stock
  • $2,900


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